
Hace dos años, un hombre de 44 años y una mujer de 35 años buscaron tratamiento por tatuajes infectados causados por la bacteria Mycobacterium haemophilium. Estos incidentes llevaron a una investigación de un estudio de tatuajes local. Everydayhealth.com informó que la investigación del CDC concluyó que probablemente ambos estuvieron expuestos a través del agua del grifo utilizada para diluir la tinta y lavar el equipo.
Estos incidentes plantean preguntas sobre la seguridad del tatuaje. La práctica no está regulada a nivel federal y no se considera un procedimiento estéril. A pesar de esto, los tatuadores deben tomar las precauciones adecuadas para prevenir infecciones. La representante del CDC, Meagan Kay, formó parte de la investigación y enumeró la capacitación adecuada, el uso de equipo estéril y el mantenimiento de un establecimiento limpio como pasos importantes para que los tatuadores garanticen la seguridad del consumidor.
Incluso sin regulaciones federales y estatales, los estudios de tatuajes tienen una responsabilidad con sus clientes. Aunque es un procedimiento invasivo y la persona debe estar consciente de los riesgos, los estudios de tatuajes deben ser responsables por una infección causada por equipo sucio o una lesión grave causada por un tatuador.